La autoestima

El autoreconocimiento y la autoestima son elementos de la identidad personal, que se alcanza plenamente en la adolescencia. Este concepto es muy importante ya que prácticamente todas las dificultades psicológicas tienen una parte en la que está implicada.

La autoestima es la valoración que una persona hace de sí misma y se conforma por la confianza y el respeto hacia uno mismo. Puede ser considerada un "estado mental" ya que tiene gran repercusión en los pensamientos, emociones, acciones, etc. Tiene gran repercusión en el éxito o fracaso que se puede alcanzar. Sin embargo, no todas las personas que trasmiten seguridad la tienen, dan una imagen de sí mismas errónea.

La imagen que la persona forja de sí misma puede ser consciente o inconsciente, real o irreal. Lo que es necesario es tomar cosciencia de ello para poder avanzar.

Muchas personas buscan la aceptación y el respeto de los demás creyendo que así aumentará su bienestar interior. La autoestima hay que buscarla dentro de uno mismo y no fuera.

Con una autoestima ajustada:

  • Se deja de ver a los demás como una amenaza.
  • Se está más predispuesto a covivir con personas con actitudes positivas.
  • Aumento de la creatividad y la ambición.
  • Mayor aceptación de uno mismo a nivel personal y corporal.

Para tener una autoestima ajustada también es necesario vivir consciente, esto conyeva una gran responsabilidad y constancia ya que no siempre es fácil. La conciencia es la  capacidad de los seres humanos de verse y reconocerse a sí mismos y de juzgar sobre esa visión y reconocimiento.

La Autoaceptación

La autoaceptación es fundamental para lograr una autoestima ajustada de uno mismo. No se trata de ver lo positivo de uno mismo, sino de ser conscinetes de la realidad y aceptarla.

La Responsabilidad

La persona con una autoestima ajustada no busca culpables, sino que asume responsabilidades y piensa en qué puede hacer para mejorar las cosas. Esto no tiene que ver con el sentimiento de culpa, ya que esta altera gravemente la autoestima.

La Autenticidad

A veces olvidamos ser auténticos, perdemos la coherencia entre lo que sentimos y pensamos con los actos que expresamos. Esto pasa por querer ser aceptados, agradar, evitar discusiones. Sin embargo, los confictos son oportunidades para avanzar, además la falsedad supone un rechazo a uno mismo, a lo que se piensa, se siente, un engaño que tarde o temprano pasa factura.