Cómo  procesa el cerebro la información

El cerebro funciona después de que lo que se ve y se escucha es trasmitido por unas áreas. Primero son las de la emoción y luego la emoción pasa a las áreas cuya función es, por asociación, codificar la información para aprender y memorizar.

Por un lado existe el procesamiento deductivo (causa-efecto) del hemisferio izquierdo, que está especializado en el razonamiento lógico-deductivo y que nos traduce las experiencias. Lo único que le interesa al hemisferio izquierdo es que los hechos parezcan creíbles. Cuando se desconecta (cuando la rabia o el enfado toman protagonismo, por ejemplo. La parte que razona queda bloqueada y predomina la que siente y la instintiva) del hemisferio derecho carece del contexto necesario para dar sentido a lo que ve.

Y por otro, el procesamiento narrativo coherente (forma alternativa de procesar la información y aprender), el cual vamos a trabajar. Se trata de poner palabras a lo que nos pasa, lo más objetivo posible para lograr una correcta integración mental. Nuestro bienestar mental depende del nivel de integracción.

La integración puede darse tanto vertical como horizontal, es decir, se debe trabajar el cerebro en su totalidad. Es esta integración bilateral la que nos permite una narrativa coherente.

Otra manera de integración es la temporal, que nos permite conectar el yo con el pasado y el presente y se anticipa al futuro.