La mesa azul

Este juego es considerado continuación del cesto de los tesoros, se originó en Italia por Paola Tonelli.

Se necesita una bandeja como la que se ve en la primera imagen. El resto de materiales se pueden ir cambiado; en este caso hemos utilizado bolsas sensoriales de harina, pan rayado, gel... que van al fondo de la bandeja; se pueden utilizar fideos, pan rayado, arroz, harina o piedras para cubrir la bandeja; la decoración también se puede ir cambiando aunque yo prefiero materiales naturales como madera y utensilios del hogar. También es interesante añadir bolsitas de olores, en este caso hemos añadido dos. 

Se recomienda que no jueguen más de 3 niños a la vez para favorecer la concentración y por el espacio limitado.

La mesa azul permite: 

- La manipulación de materiales, desarrollo sensorial y habilidad manual.

- El desarrollo emocional (dramatizaciones).

- El desarrollo de la expresión y del lenguaje (construir historias; personajes, contar la fábula...).

- La actividad lógico-matemática (lógico, topológico...).

- La actividad de observación científica.

- La activación de la imaginación, lo simbólico.

- La emergencia de la interioridad y la construcción sobre el recorrido del niño, partiendo de la experiencia del adulto.