LA ATENCIÓN

La atención es un mecanismo de defensa y el proceso conductual y cognitivo de concentración selectiva, ya que el cerebro tiene una limitación de la información (El saber SÍ ocupa lugar).

La atención depende de aspectos perceptibles como el tamaño, la posición, los colores, la sorpresa o la novedad. Los sentidos no responden a todos los estímulos, depende de las expectativas, de los motivos o de las experiencias pasadas, es por esto que no todos los cerebros perciben del mismo modo. El desarrollo de la percepción depende de la maduración y del aprendizaje.

La genética y las hormonas juegan un papel fundamental en la atención, es por ello que se debe educar en inteligencia emocional para mejorar el autoconocimiento y el autocontrol y adquirir, así, autodisciplina y minimizar el estrés.

El cerebro está todo el tiempo intentando sobrevivir, inconscientemente está todo el tiempo prestando atención al ambiente, para ver que cambia y si cambia reacciona. El cerebro aprende porque el ambiente no es siempre igual.

El cerebro, por otra parte, solo puede mantener la atención consciente durante unos 15-20 minutos, es por ello que se debe captar la atención a través de lo novedoso, lo interesante, lo relevante, lo emocionante, a través de estímulos fuertes, inesperados, diferentes, en difinitiva, la atención no es más que un sentido de alerta, es inquieta y compleja, por lo que hay que potenciarla a través de la motivación.

Para memorizar algo la mejor manera es con el cuerpo recto y caminando, de esta manera el ambiente cambia constantemente por lo que la atención es plena.